
Real Potosí demostró ayer humildad y orgullo futbolístico en una final para el infarto. Después de ir perdiendo (3-1) hasta el minuto 60, en la recta final del encuentro consiguió dar un vuelco inimaginable al marcador hasta coronarse campeón del torneo Play Off. Derrotó a un engreído Bolívar, por 4-3, cuando los hinchas y algunos jugadores de la academia paceña iniciaban el festejo, creyendo que todo estaba liquidado. La jornada era propicia para una nueva vuelta olímpica después de aquella vez, cuando, con Gustavo Quinteros al mando del equipo, los celestes celebraron la conquista del torneo Apertura de la Liga 2009 y sellaron el retorno a una Copa Libertadores después de varios intentos fallidos. Ni el más incrédulo hincha de Bolívar hubiera imaginado un desenlace tan fatal como el que se produjo ayer en el frío estadio Hernando Siles. Real Potosí se fue al descanso con un apretado triunfo parcial de 1-0, después de tanto machacar la portería de Carlos Arias. El gol del atacante argentino Horacio Fernández, en el minuto 46, después de tantas oportunidades desperdiciadas, era un presagio de lo que vendría al final.En el segundo tiempo, el dominio pasó a ser netamente de Bolívar y tan pronto como se movió el balón comenzó a darle ligeramente la vuelta al marcador. En menos de diez minutos la academia ya iba arriba por un contundente 3-1, gracias a los goles de los brasileños Charles da Silva, en dos ocasiones, y Anderson Gonzaga, con un zurdazo. Con un fútbol mucho más efectivo que en la primera etapa y cuando parecía que todo estaba liquidado, hasta el minuto 60, vino una tonta expulsión, como tantas otras, de Wálter Flores, por una doble falta. El orureño ya estaba advertido de la roja y el técnico lo mantuvo en cancha. Esa salida obligó al DT Santiago Escobar a retocar su equipo y fue en ese lapso de tiempo cuando ‘despertó’ la visita y llegaron los goles. El argentino Cristian Ruiz achicó las cifras en el minuto 72 y tres minutos más tarde el mismo jugador puso el 3-3, a falta de 15 minutos para el final. Bolívar era un manojo de nervios, a diferencia de Real Potosí, que desde el principio apostó a ganador: tenía un hombre más y aprovechaba la presión que sentía el local de su hinchada. Gonzaga tuvo en sus pies la chance más clara para ponerle la cereza a la torta en el minuto 76. Después de eludir al arquero Machado, tardó una eternidad en definir hasta que se le cruzó Edemir Rodríguez y alejó el peligro.El partido estaba para cualquiera de los dos equipos, pero jugar tanto tiempo con un hombre menos pesó. Justo cuando el partido entraba a jugarse los minutos de descuento, el hábil Miguel Loayza pisó el área rival y con todo el tiempo a su alcance dio un pase atrasado para el remate de Ronald Eguino. Minuto 90 del partido y no había tiempo para más. Bolívar había dejado escapar la oportunidad de dar la vuelta olímpica en casa y, para colmo de males, se vino la expulsión de Leonel Reyes, cuando no, por una brutal agresión. Era una clara señal de impotencia y el punto final a una jornada que se vistió de lila.
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